
Un soleado diecisiete de junio de 1989, nace Noel Norman en Jackson Hospital de Montgomery, Alabama.
Pesa dos quilos ochocientos gramos y goza de buena salud desde un primer momento. Cuando se la entregan en brazos a su madre, comienzan a llorar ambas al unísono. Su padre no puede llegar al momento del parto, pues se encuentra de guardia este día; logra alcanzar el hospital un par de horas luego del alumbramiento. Dos días después, la familia Norman regresa a casa en Bring Spring junto a la nueva integrante. Una semana después, se celebra una pequeña ceremonia para conmemorar el nacimiento. En el jardín de la casa se despliegan sándwiches, ponche, refrescos, cerveza y barbacoa. De invitados llegan los abuelos, tíos, primos, varios amigos y algunos vecinos.
También están presentes los colegas policiales del señor Norman, quién es un simple agente en este período. Una pequeña porción poblacional de Bring Spring se encuentra allí ese día. Muchas de estas personas, más adelante velarán los restos de la bella joven en Funeraria Bodies. En el festejo de bienvenida al mundo la homenajeada se la pasa durmiendo casi todo el tiempo, no llora, ni siquiera abre los ojos más que unos pocos instantes. Cuando lo hace, aunque sus primeros pestañeos duran apenas unos pocos segundos, quienes los ven se maravillan con ella. Diferente es el festejo celebrado doce meses después, cuando Noel cumple su primer año de vida.
Ahora los comensales sí pueden disfrutar de su alegría, gracia y soltura. Demuestra ser una niña muy graciosa e inteligente. De hecho, deja demostrada su inteligencia cuando en el noventa y siete, logra ganar la mejor calificación de su clase por el proyecto final de ciencia de ese año, elaborado junto a su inseparable amiga Rose. Su maestra, llamada Abby, deposita muchas esperanzas en esta niña tan aplicada, laboriosa y talentosa, convencida de que tendrá gran futuro si logra acceder a una buena universidad de Birmingham en el futuro; algo que jamás ocurrirá. Noel pierde interés en los estudios con el paso del tiempo.
Desconociendo este futuro, el señor Norman compra a su hija un helado gigante, para festejar la buena calificación final por este proyecto de ciencias. Ambos lo degustan cerca de la estación de tren en Bring Spring, a la luz de un colorido atardecer más allá de las vías del tren. Padre e hija disfrutan uno de los momentos más felices e inolvidables de sus vidas. Pero este bello momento queda muy atrás cuando en dos mil dos, una ya adolescente Noel Norman da su primer beso. Algo forzada por las reglas sociales, la niña es empujada por sus compañeros de clase a probar los labios de un entonces estudioso Dave Freeman.
El ósculo se consuma rápido como combustible en llamas, acontece en la acera de enfrente al Bring Spring's community High School. Tanto a su compañero de clase Dave, como a ella misma, esta primera experiencia les resulta agradable. A lo largo de ese mismo año Noel besaría en otras ocasiones más a Dave, llega incluso a agradar a los padres de la pequeña, pero al poco tiempo este joven es absorbido por su propia timidez. Noel y Dave pierden contacto cuando el muchacho sin saber qué hacer, es embebido en su propio e insólito ostracismo. Ella pierde interés por él, así que prueba otros labios que sí se muestran muy interesados en los suyos.
La joven experimenta esto durante meses, hasta que un chico llamado Gabriel no sólo se limita a besarla, sino que además tiene suficiente coraje para sobarle los incipientes senos en su coche. Tal es el descaro de este chico, que Noel se replantea la experimentación social que atraviesa; la deja de lado por un tiempo, hasta la olvida. Siente un renovado interés por los estudios para alegría de sus padres, ya preocupados por ese tema. Los Norman sienten que han valido la pena todas las horas dedicadas a extensas plegarias. Al parecer han sido escuchadas, gracias al cielo. Esto ocurre justo antes de los exámenes finales del año lectivo, por lo tanto, Noel salva todas y cada una de las pruebas con muy buenas calificaciones.
Posteriormente, tiene tiempo de sobra para disfrutar de un increíble verano. Hacia el final del mismo, el cual le resulta inolvidable y placentero, Noel vuelve a las experiencias sociales. Besa por primera vez a una chica. Se trata de su mejor amiga, Rose, con la cual surge entre juegos y desafíos absurdos, un divertido deseo que los padres de ambas hubieran condenado como a la mismísima voz de Satanás. Doce meses después, al verano siguiente y redoblando la apuesta del período estival pasado, Noel se atreve a practicar beso francés con la misma Rose.
Es sólo cuestión de tiempo para pasar desde los labios a intentos de caricias prohibidas, se aceptan de buen talante justo aquellas acciones que la iglesia de sus padres rechaza con ganas. En el correr del siguiente año lectivo que le siguió a este verano, el énfasis hasta ahora puesto por Noel en los estudios comienza a mermar de nuevo. De forma inversamente proporcional al año pasado, sus capacidades de estudio disminuyen sensiblemente. Esto es algo que empeora según perciben sus preocupados padres, cuando su querida hija sin que puedan controlarlo, comienza a salir a fiestas nocturnas junto a sus amigas.
La mayoría de las veces, los grupos de gente donde Noel se mueve la suelen llevar a la disco Electric, única en Bring Spring y ubicada en las afueras del pueblo. En este período posterior al conocimiento de la noche y de Electric, Noel es poco a poco conducida a la más absoluta perdición, modifica por completo sus rutinas. Pero no es esta la única discoteca que conoce por estas noches, muchas veces frecuenta algunas ubicadas en otros pueblos cercanos o incluso en Mobile o en Montgomery. También asiste en ocasiones a fiestas privadas, establecidas en casas de ex compañeros de clase, amigos o vecinos.
Los padres de Noel empiezan a preocuparse bastante por ella, consideran que ya es tiempo de hacer algo por la joven en nombre del señor, amén. Señor Norman acentúa esfuerzos entonces por conocer cada uno de los pasos que su hija da, procura evitar el tener que seguirla veinticuatro horas consecutivas al día, pero está dispuesto a hacerlo de ser necesario. Cuenta con recursos de las fuerzas policiales ahora que ostenta grado de sargento, suficiente para no perderla de vista en ningún momento. Aún así y a pesar de estas capacidades, más de una vez el señor Norman le pierde el rastro por completo. Se alivia cuando ve a su hija regresar a casa por sí sola, cuando el amanecer ya está avanzado.
No tardan en comenzar las discusiones contra sus padres por este motivo, al punto en que Noel llega a amenazarlos con irse para siempre de la casa. No pasa mucho tiempo desde que dispara esta amenaza y con sus hormonas cada vez más aceleradas, cuando bajo la creciente presión ejercida por sus padres, esta joven vivencia un nuevo punto de inflexión. Cerca de la primavera del año dos mil cinco, asiste a una nueva fiesta establecida en casa de un muchacho llamado: Jon Macchio. Esa noche no resulta precisamente mágica como hubiera esperado, cuando decide mantener su primera experiencia sexual completa con el anfitrión.
Al tal Jon Macchio lo conoce de aquí y de allá, pero no forma parte de su círculo de confianza. Alguna vez lo ha visto en fiestas con espuma hasta la garganta, en otras, envuelto en humo de colores y unas pocas veces en barbacoas donde hubo más cannabis que hamburguesas. Para cualquier caso, conocido o no, con este tal Jon tiene el privilegio de mantener con la jovencita la primera relación sexual completa, quien nerviosa se deja llevar por su creciente deseo. Engañada, la inexperta Noel confía en Jon a la hora de recibir el sexo del muchacho dentro de ella, pues no hay preservativos a la vista.
Bajo promesas de él, ella confía en que Jon no dejará escapar su semilla dentro de ella, pero esa promesa no se cumple. Jon estalla de pasión dentro de ella, directo hacia su útero fértil, algo que ella detecta aterrorizada de inmediato. Luego de discutir durante dos horas con el muchacho por este tema, Noel vuelve a casa destruida, cansada y muy asustada, un estado que no se le desvanece con el paso de los días, las semanas, ni los meses. La fortuna estuvo de su lado esta vez. La abundante y precoz eyaculación de Jon no la inseminó, ya sea por algún milagroso motivo del destino, justicia divina u obra directa del señor, amén.
A partir de entonces, aliviada por esto, comienza un nuevo período en su vida otra vez. Se abandona por completo a la diversión y placeres que le son ofrecidos, incluso aún más que antes. Deja de asistir los domingos a la iglesia con su familia, para siempre, se arroja de lleno a la perdición. Los estudios como era de esperarse, pasan a ser una abandonada sombra del pasado. Sus calificaciones por primera vez pasan a ser desastrosas, ya ni siquiera asiste a clases y cuando lo hace, termina bebiendo o fumando algo con compañeros de clase, amigos o conocidos.
El señor Norman, en vista de este comportamiento fuera de control de su hija, cansado de tener que estar encima de ella para evitar que se siga descontrolando, decide imponerse con firmeza hasta cambiarle el rumbo definitivo a como dé lugar. Su esposa y él la encierran contra su voluntad en la habitación donde ha dormido desde pequeña. Esto ocurre un domingo a mediodía, luego de recibirla una vez más intoxicada por resaca de alcohol y vaya a saber Dios qué otras sustancias. Varias horas después Noel deja de gritar como niña malcriada o secuestrada. Le abren la puerta e intentan mantener con ella un acalorado diálogo.
Sus padres no quieren ni pueden desaprovechar esta charla, así que también convocan la presencia de la hermana menor de la joven: Noah Norman. El resultado de la conversación gracias a Jesucristo salvador, es que Noel recapacita, decide regresar a la buena senda del señor, recuperar sus buenas calificaciones en los estudios y volver a misa junto a su familia los domingos. Además, el señor Norman logra que su hija entienda también la necesidad de trabajar, incluso se compromete ella a conseguir un empleo para sustentar sus excesivos gastos en diversión y prendas de vestir; gastos que a menudo son desorbitados.
Noel accede en parte, no del todo con buen talante y de hecho hasta con mal rostro, pero comprende bien que no podrá seguir con ese estilo de vida de excesos, donde constantemente es etiquetada, presionada, juzgada y señalada por toda la buena gente de Bring Spring. A Noel no le importa lo que diga la gente, nunca le ha importado, pero le resulta doloroso que su querida familia sean quienes más la juzguen, la presionen y en general le hagan la vida imposible. Por lo pronto acepta este cambio, al menos hasta que pueda alcanzar su ansiada independencia.
La joven vuelve a recuperar parte de sus buenas calificaciones en los estudios, aunque nunca volverán a ser tan buenas como antes, le será imposible recuperar tal nivel. Aún así lleva buenas notas a casa, hasta un día cercano a la navidad de este mismo año. Este mencionado día, el señor Duprée ofrece a Noel un empleo de mesera en su comercio Bring Spring's - Foods & Things. Duprée es amigo personal del señor Norman, así que no le resulta difícil convencerlo para dar a su pequeña oveja negra su primer empleo. La tarea de mesera le resulta sencilla a Noel, nada complicada, aunque siente que la paga podría ser mejor.
De todos modos, obtiene dinero suficiente para cubrir sus necesidades reducidas exclusivamente a los estudios. En adelante no abandona por completo ni fiestas ni juergas, aunque logra mantener un cierto equilibrio entre actividades que no tenía antes. Así vive su vida, mucho más tranquila que antes hasta el año dos mil siete, cuando decide participar en el tradicional concurso estival de belleza de Bring Spring: Reina de la vendimia. Compite contra algunas jovencitas muy bonitas, conocidas de vista aunque no amigas. Noel no sólo gana el certamen, su gracia, belleza y luz especial, aplasta a sus rivales en puntuación final del jurado.
Su triunfo es publicado en periódicos locales y sitios de internet vinculados al pueblo. Sus atributos trascienden de tal modo, que hasta las agencias de modelos de Birmingham, Montgomery y Mobile, intentan comunicarse con ella para ofrecerle diversos trabajos como modelo publicitaria. Sus padres, que todavía no olvidan el talento que su chiquilla tiene para la ciencia, le impiden aceptar ninguna de esas propuestas, son rotundos al respecto, pues están decididos a hacer lo que sea para que no vuelva a descarriarse. Si comienza a dedicarse a eso, es altamente probable según sus padres, que vuelva a la senda oscura de la que debieron rescatarla.
Están convencidos que deben alentarla a seguir estudiando, enviarla a la universidad, estimularla para que escoja una carrera decente como Dios manda, cualquiera sea esta por gracia de Jesucristo, amén. Logran el objetivo de impedirle modelar finalmente, gracias al cielo, con gran esfuerzo interceptan cada llamada de oferta, cada propuesta. Se deshacen de todos ellos utilizando cada herramienta disponible. La joven aún es menor en este momento, motivo por el cual está legalmente maniatada por el sistema para tomar sus propias decisiones.
Meses más tarde, cuando por fin Noel cumple la mayoría de edad, sus padres se persignan y rezan cada día para que su querida hija no quede a merced de su propia e impredecible voluntad o libre albedrío. Nada extraño ocurre en lo inmediato, así que sus padres se sienten afortunados al notar esto. Ver que Noel aún siendo libre de hacer lo que quiera no se va de Bring Spring, ni acepta propuestas extrañas, ni tampoco deja la casa por las noches, les provoca un gran y enorme orgullo. Cierto es que ella no acepta ofertas por más ominosas que estas sean, ya no frecuenta la disco Electric como antes y con gusto concurre a misa algunos domingos, no todos.
Continúa sus estudios hasta conseguir graduarse de bachiller, incluso sin abandonar ni descuidar su trabajo como mesera. Señor Norman se siente aliviado cada noche, Noel se ha reencaminado, una verdadera proeza como padres junto a su esposa, teniendo en cuenta que algunas veces no creyeron posible que abandonara los viejos hábitos. Lo que señor Norman desconoce respecto a estas actitudes, es que no se deben a sus fuertes palabras, ni a sus patrullajes, ni a los dulces e inocentes consejos de su hermana menor; mucho menos se deben a la presuntuosa presión psicológica ejercida por su madre.
Lo que mantiene a Noel en el pueblo y en la buena senda, en secreto para todos, es en realidad la existencia de alguien ajeno a la familia. Se trata de alguien que a ella no sólo le gusta mucho, sino que también le hace bien, puede sentirse de verdad amada y cuidada por primera vez. Su familia desconoce a este individuo. Ni siquiera las atentas patrullas de policía bajo el mando del señor Norman veinticuatro horas al día, han sido capaces de descubrir adonde demonios va Noel luego de cada juerga; parece evaporarse en el aire nocturno. El hecho de no tener que rendir más exámenes en los estudios del bachillerato, le liberó mucho tiempo que ahora lo dedica al ocio cuando no trabaja.
La joven se traslada cada día a casa de este desconocido, hace el amor con él y posteriormente reposan uno sobre el otro sin más. Es sabido que son pocas las cosas que hay para hacer en pueblos como Bring Spring, más que beber, hablar de los demás y fornicar. Ellos se dedicaron plenamente a esto último. En algunas ocasiones, también hicieron un poco de las otras dos opciones. Uno de esos días de verano luego de hacer el amor, extasiados, empapados en sudor, ella recibe una epifanía. La pared principal de la casa del muchacho debía tener sí o sí color salmón, a cualquier precio, algo a lo que él accedió sin problemas, como siempre dispuesto a contemplar sus caprichos.
En días siguientes pintaron entre ambos esa pared de color salmón y colgaron allí una bonita foto. Más adelante, señor Norman y su familia descubrirían que ese misterioso joven se llamaba: Robert Allen. Una noche salvaje de dos mil ocho en la disco Electric, cuando aún ostenta su título de la chica más bella de Bring Spring, Noel baila junto a sus amigas en medio de la pista. Es muy deseada por decenas de muchachos y también por hombres. Uno en particular se le acerca, le habla al oído.
—¡¡Hola princesa de la belleza!! Tu título apenas hace justicia a lo que representa —le dice el chico en un susurro caliente que le empaña el oído derecho.
En medio de la pista la música suena muy fuerte. Aún así, ella escucha cada palabra a la perfección.
—Princesa no, reina —replica Noel con total orgullo y sonrisa enorme en los labios.
Ese chico se llama Robert Allen y así mismo se presenta. Eso es todo nada más y nada menos, para que comience entre ellos algo nuevo e inesperado. Noel cambia sensiblemente cuando su relación con Robert incrementó su nivel de compromiso. La joven desaparece durante horas o días, más adelante semanas enteras también. Cuando una vez se ausenta de su casa por tres semanas, el señor Norman tiene el impulso de disponer un agente para vigilarla. Nunca se supo si llegó a hacerlo, pero de algún modo el padre conocía los movimientos de su hija. La joven se enojó como nunca con su padre al sospechar de la vigilancia, evitó discutir con él pero no pudo evitar a su madre.
El resultado fue su huída a casa de Robert. Allí permanece hasta el final de sus días. Como mesera no abandona su puesto, por lo tanto, el señor Norman puede vigilarla desde allí, la asfixia, la presiona, la enloquece cada vez que ve pasar una patrulla. La gente de Bring Spring sabe muy bien de esta relación de la joven, también del impacto de la misma en su familia. Como todo pueblo pequeño, las diversas versiones se tejen alrededor y detrás de ella, pero ninguna llega directo a sus oídos. Pocos conocen los verdaderos entretelones de la pareja. Los rumores alrededor de ella empeoraron cuando un ranchero de Texas llamado Chuck, que se encontraba de paso por Bring Spring, quedó maravillado cuando ella le tomó la orden en el almuerzo.
Absolutamente idiotizado, el ranchero cuyo automóvil ocupaba la mitad del ancho de la calle principal del pueblo, con chofer incluido, le pidió su número de teléfono con toda la amabilidad de la que fue capaz. En cambio ella rechazó esa propuesta sin demasiada amabilidad, fastidiada por todo lo que le ocurría en la vida y también por tener que aguantar cinco o seis de esos tipos por día como mínimo. Lejos de rendirse, Chuck invitó a Noel a almorzar a uno de sus penthouse ubicado en Houston. Ella nuevamente rechazó con énfasis. La bonita joven tenía cautivado al ranchero, así que este hábil hombre de negocios redobló la apuesta y en un tercer intento le ofreció un interesante trabajo en Dallas, para una de sus compañías.
El puesto sonaba interesante, las tareas lucían sencillas al parecer y el salario, de ser real, era muy bueno, tal vez soñado. Si bien Noel dudó un poco con esta última oferta, finalmente también la rechazó, alejó por fin los intentos de Chuck, no así sus esperanzas de que más adelante aceptara esa propuesta. Sería esa misma propuesta de hecho, la que le haría tomar una decisión definitiva más adelante. La estudiante ejemplar, enterrada ahora en el cuerpo de una impresionante mujer con belleza de muñeca y simpatía sin par, decidió una mañana irse del pueblo hacia Birmingham. Su plan, era aceptar una de las tantas ofertas de trabajo en belleza que le habían ofrecido.
Confirmó todos los detalles por teléfono, trabajaría en televisión al parecer. Haría notas y conduciría, ambas cosas, para un programa dedicado a jóvenes como ella. La paga era diez veces mayor a la que recibía del libidinoso del señor Duprée. Se iría sin avisar a sus padres, ni a su hermana, ni a sus amigas, ni a Robert, no le avisaría absolutamente a nadie. Lo haría en la madrugada de un lunes, día en que el pueblo se levanta más lento que de costumbre. Ella ya se habría ido para cuando el movimiento comenzara. Entonces ocurrió el accidente fatal, ese que está siendo investigado al detalle por su inexactitud e incoherencia.
¿Por qué una joven de promisorio futuro en la ciudad más grande del estado, se pondría a limpiar el arma de su padre el día antes de partir? No tenía sentido, ni siquiera vivía en esa casa por esos días.
Ese supuesto accidente cortó sus sueños, sus anhelos, su vida; pereció intentando aferrarse a la existencia.
Luis Aníbal Nez